Viendo articulo
Referido al ‘vientre’ y recogido en el sur de Tenerife, el doctor Bethencourt Alfonso [(1880) 1991: 246] incluyó este término en su vocabulario ínsuloamaziq, desestimando cualquier relación con la voz homónima aplicada en Cuba al ‘guisado de hígado’. No obstante, los estudios lexicográficos suelen mantener esa identidad a partir del uso de mandinga en Tenerife con el sentido de ‘vísceras’. Así, sobre esta base se explicaría también, por un simple desplazamiento semántico, la acepción ‘descaro, desvergüenza, osadía’, registrada en Gran Canaria, La Palma y Tenerife. Una interpretación sin duda razonable, aunque el vocablo admite otra acepción que sólo se resuelve a través de la lengua amaziq, algo que invita a considerar con más detenimiento todo ese trazado etimológico generalmente aceptado.
El etnógrafo José Pérez Vidal (1946: 132) señaló que gandinga se adjudicaba en Fasnia al «individuo de pocos sentimientos ante un acto cruel». Y aquí estamos ante el compuesto *gănəd-ənəg, que habla de un ‘maltrato o mala acción odiosa, detestable’. Esto, sin que pueda admitirse como antecedente seguro de los valores ‘estómago’ y ‘coraje’ u ‘osadía’, tampoco excluye del todo esa posibilidad.

